Te despiertas temprano, dispuesto a afrontar unn nuevo día, pero te sientes cansado antes de que den las 9. Y te preguntas: “¿Qué estoy haciendo mal? Esto tiene que cambiar».

La clave para lograrlo reside en cuidarse mejor. Estamos acostumbrados a seguir una serie de rutinas que, sin darnos cuenta, interfieren en el funcionamiento de nuestro cuerpo y esto hace que no responda como debería. Para cambiarlo es necesario que dentro de estas rutinas incluyamos una serie de hábitos que ayuden a nuestro cuerpo a sentirse en paz.

¿Cuáles son esos hábitos que todo lo pueden?

La Organización Mundial de la Salud propuso en su 9ª Conferencia Mundial de la Salud, titulada  Promoción de la Salud en los ODS: Salud para todos y todos para la salud, unas líneas de acción que contribuyen a mejorar la salud del conjunto de los ciudadanos. Estas líneas están centradas tanto en las actividades individuales como en la responsabilidad de las autoridades, principalmente en el ámbito urbano y educativo.

En lo que respecta al cuidado personal, destacó la importancia de una buena dieta y una actividad física regular, amén de otras acciones sanadoras que conviene incorporar en nuestra rutina.

1. Come sano

Lo de siempre: frutas y verduras a diario. Pero también hidratos de carbono, proteínas y grasas saludables. Las dietas restrictivas han demostrado hacer un flaco favor a nuestro cuerpo. Ahora bien, tan importante es lo que comes como en qué circunstancias lo haces: las prisas, tragar con ansiedad por la falta de tiempo, saltarse comidas o comer en horarios raros, incluso realizar las ingestas en la misma mesa en la que trabajas o estudias puede ser contraproducente.

Por ello, una dieta saludable significa tener una alimentación sana, equilibrada y consciente. El CBD no solo ha demostradoo efectos ansiolíticos y relajantes, sino que se está esudiando como un importante estimulador del apetito.

2. Bebe agua

Junto con la alimentación, el consumo de agua es imprescindible para que nuestro cuerpo funcione correctamente, ya que ayuda a la hidratación y a la eliminación de toxinas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda entre 1,5 y 2 litros, aunque la edad, la práctica deportiva e incluso el clima pueden modificar esa cantidad. Normalmente, la sed suele ser un indicador fiable, pero hay que pararse a escucharla.

Además de beber agua en las comidas y las cenas, te recomendamos tener una botella llena en tu lugar de trabajo o estudio, para no dejarlo para después.

Como a muchas personas beber agua les parece soso, puedes hacerla más apetecible al añadir sustancias saludables pero que le aporten sabor, como unas gotas de limón, menta o hierbabuena. Si quieres complementar la ingesta diaria de líquido puedes hacerlo a través de la alimentación. Todo cuenta, tanto las sopas y los zumos, como el agua presente en las frutas y en las verduras. El pepino, las fresas, la sandía o las espinacas son algunos de los alimentos que contienen agua en su composición, por lo que su consumo puede aportarnos una gran cantidad de líquido, facilitando de esta manera una mejor hidratación.

3. Muévete

La actividad física es otro de los hábitos que debemos incorporar en nuestro día a día para tener una vida más saludable. Los profesionales de la salud recomiendan mantenerse activos, a diario y al ritmo que a cada uno le sea posible. Por ello, es aconsejable hacer un poco de deporte a diario. En muchos momentos tenemos que luchar contra la pereza o el ritmo vertiginoso de nuestras vidas y que hace que nos sea difícil encontrar un hueco para dedicarnos a nosotros mismos, pero es importante reservar ese tiempo. Una vez establecida la rutina, la satisfacción que acompaña al ejercicio ganará la batalla a la pereza. Caminar 30 minutos al día o una rutina de cardio y fuerza de 45 minutos, ya sea en casa o en el gimnasio, tres jornadas a la semana puede valer. Rercuerda calentar antes y estirar al terminar: mejorarás el rendimiento y aliviarás las agujetas. Existen cremas de CBD que ayudan a este fin, pues al aplicarse sobre las zonas doloridas activan los receptores de nuestro sistema endocannabinoide  y proporcionan alivio a nuestros músculos.

4. Duerme como antes

Es decir, como un niño. Dormir bien es clave para regular tu metabolismo. Nuestro cuerpo necesita descansar y que el sueño sea de calidad. Para conseguirlo se recomienda tener un horario organizado, regulando la hora de acostarse y levantarse. Los expertos recomiendan que los adultos pasen en los brazos de Morfeo entre 7 y 8 horas cada noche, aunque hay algunos que tienen bastante con 6 y otros que suelen arañar las 9 (también entran dentro de la normalidad).

Justo antes del reposo, ell ambiente ha de ser tranquilo y relajante. Un ritual previo al sueño puede ayudar a que nuestro descanso sea de calidad: un baño caliente, una cena ligera, un poco de meditación, unas velas aromáticas o un rato de lectura. Es importante saber que los expertos recomiendan no estar en contacto con aparatos electrónicos durante la hora anterior de irse a la cama para que el sueño sea de calidad. Aparta el móvil un rato: podrá vivir sin ti. Hay aceites de CBD específicos que procuran un descanso de calidad.

5. Y no descuides tu coco

Al igual que cuidamos nuestro cuerpo con una buena alimentación, debemos cuidar nuestra mente para que el organismo esté en equilibrio. Ejercitarla es clave para tener una vida saludable. El estrés, las prisas, las preocupaciones… Necesitamos dar una tregua diaria al cerebro, y conectándolo que le aporten “aire”.

Cuando realizamos algún deporte, como correr o jugar un partido de pádel, nos centramos en mantener un buen ritmo o en darle bien a la bola. Es en esos momentos cuando nuestra mente se desconecta del estrés diario. Actividades de este tipo o más tranquilas, como leer, ver tu serie favorita, escuchar un podcast que te haga reír o tomar un café con un amigo, ayudan a despejar la mente. Y una mente despejada te aporta más fuerzas para el resto de la rutinas.

Otra vía de escape es la meditación y el recogimiento personal. Buscar tu propia compañía es una buena arma para enfrentarse al estrés. La atención plena es clave para que tu cuerpo y tu mente se centren. Las flores de CBD desprenden el aroma ideal para esos momentos. Del cannabidiol, como del cerdo: hasta los andares…